El cine como expresión ya posee en forma intrínseca un determinado toque romántico, ese sentido es lo que convierte al cine en una expresión de arte, la posibilidad de crear mundos distintos, universos diferentes. El cine romántico ha existido siempre como modelo y plasmación de una necesidad amatoria. La humanidad necesita del amor como fuente de vida, de existencia, aunque este es representado en diferentes formas, desde diversas perspectivas y está determinado por el entorno en que se manifiesta.